Kara está obligada a tener una cita a ciegas con un desconocido para conseguir que su madre le de el dinero que salvará su empresa pero no piensa que en la mesa que se sienta no se encuentra el hombre de su cita, sino un completo desconocido que en un principio piensa que es una loca que intenta ligar con él.
El problema viene cuando su madre, tras saber que no ha ido a la cita, pide conocer al desconocido al que su hija afirma que ha sido un flechazo y de quien no sabe nada.