El legado inolvidable de Sonia Cámara para su familia y sus seguidores: una historia de amor que rompió todas las barreras.
«Nunca imaginé cuánto el giro que daría mi vida cuando en abril de 2018 me ofrecieron una misión en Bisáu como enfermera.
Casi diez meses allí lo cambiaron todo.
No solo descubrí un país, un idioma y una cultura diferentes, sino que también hice amigos que marcaron mi camino. Y, sobre todo, encontré a Du, que se convirtió en mi compañero.
Pero también tuve que afrontar la dureza de lo que significa un “amor prohibido” y los obstáculos diarios para luchar por él.
Siempre que compartía mi historia con Du, alguien me decía que debía escribir un libro y contar el camino que recorrimos para ser quienes fuimos.»
Este proyecto era el sueño de Sonia, pero la enfermedad no le permitió terminarlo.
Du, el amor de su vida, ha hecho posible que su historia vea la luz. Como una promesa cumplida, como el testimonio de una historia que merecía ser contada.
Ahora la historia será también vuestra, como Sonia siempre quiso, como Sonia siempre soñó que sería: eterna.