El pasado ha regresado y con él, la muerte.
Una víctima cada siete días. Un nuevo cadáver deslenguado y con el cráneo machacado a martillazos, la garganta abierta, una oreja menos y un chupete rojo entre los labios.
Seis años después, la historia se repite.
El asesino está muerto, pero su vengador sigue vivo.
Y ha regresado con un nuevo discípulo.
Una víctima cada siete días. Un nuevo cadáver deslenguado y con el cráneo machacado a martillazos, la garganta abierta, una oreja menos y un chupete rojo entre los labios.
Seis años después, la historia se repite.
El asesino está muerto, pero su vengador sigue vivo.
Y ha regresado con un nuevo discípulo.