A quienes han compartido risas, lágrimas y aventuras, Soy María es un libro creado recuerdos que atesoraré para siempre. En los buenos y malos momentos un paso a la vez se ha iluminado mi camino y ha hecho mi viaje por la vida significativo. No puedo agradecer lo suficiente por cada palabra amable, cada gesto de aliento y paso y momento compartido. Mi vida ha sido enriquecida por tenerlos a todos a mi lado, por ser parte de mi historia, por creer en mí y por ser la familia y amigos excepcionales que son. En este relato apasionante, paso a paso los invito a explorar mi propia travesía y los impactantes desafíos de la inmigración. A través de momentos conmovedores y giros intrigantes un paso a la vez, comparto una experiencia exclusiva que va más allá de las páginas. Este libro revelador ofrece una mirada íntima a los altibajos, las alegrías y las luchas de la inmigración, llevándolos a un viaje emocional que promete resonar con cada lector. Con una narrativa actualizada y auténtica, cada palabra busca no solo entretener sino paso a paso levarlos conmigo y paso a paso a través de mí, sino también crear un puente de comprensión. Prepárense para sumergirse en una historia que no solo cuenta mi historia, sino también la historia de muchos que paso a paso se sumergen en la inmigración. Es una narrativa impactante que busca dejar una huella duradera en el corazón de aquellos que la leen. Gracias a ello soy María, paso a paso se hace la vida, paso a paso aprendemos a caminar, nos incluimos en la sociedad, paso a paso hacemos amistades y por mas que no queramos , trabajamos, crecemos y vivimos un paso a la vez.
Así soy quien soy, caminando con mi familia en un país distante un paso a la vez.
El integrarse y aprender a vivir en otro país y trasladarse de América Latina a Canadá también se tiene que hacer paso a paso.
La experiencia familiar por la que pasamos no es única, cada persona es diferente y responde de forma distinta a una misma situación. antropólogos, abogados, emigrantes, turistas, sociólogos, médicos, psicólogos y personas que emigran, compartirían que cada persona es un mundo independiente y desarrollan sus habilidades a su manera.
En mi caso, pienso que las influencias de mi niñez fueron gran apoyo en mi resiliencia, fueron mi fuerza y sostén en una travesía inesperada.
Al mismo tiempo la unidad familiar y el amor que tenemos nos hizo capaces de alcanzar metas inesperadas. Mi esposo el pilar y sostén de la familia creó paso a paso el ambiente propicio para el desarrollo integral de la misma.
!Tengo tanto que contar! que no lo he podido hacer en un solo libro.
Al momento que empecé mí mente se llenó de recuerdos y experiencias pero únicamente desarrollé los primeros años, he tenido mucha ayuda de Dios en mi vida, siempre con premoniciones y milagros que nos pasan a todos y que generalmente no son escuchados o percibidos, pero guían nuestros pasos y paso a paso y poquito a poco comenzamos una nueva vida.
También pienso que fui predestinada a emigrar a Canadá ya que tanto como en los cuentos o cantos que escuché de niña como la curiosidad que nos dominaba a mi esposo y a mí teníamos la voluntad y la fuerza para emigrar.
Vivo agradecida a Canadá por mi paso de aprendizaje y crecimiento, la tranquilidad a veces demasiado tranquila pero importante con la que vivo vale oro.
Vengo de Perú, país al que tenía mucha fama de riquezas extravagante y con una expresión famosa, "Vale un Perú" ,
No quiero entrar en política pero creo que nací para emigrar.
Espero que les guste lo que he preparado con mucho entusiasmo. Soy María parte de que en Canadá somos uno más que surge por su empeño, no hay apellido, raza o influencias que impidan tu crecimiento y el estado es un punto de apoyo caro pero importante para el desarrollo de la sociedad.
Así soy quien soy, caminando con mi familia en un país distante un paso a la vez.
El integrarse y aprender a vivir en otro país y trasladarse de América Latina a Canadá también se tiene que hacer paso a paso.
La experiencia familiar por la que pasamos no es única, cada persona es diferente y responde de forma distinta a una misma situación. antropólogos, abogados, emigrantes, turistas, sociólogos, médicos, psicólogos y personas que emigran, compartirían que cada persona es un mundo independiente y desarrollan sus habilidades a su manera.
En mi caso, pienso que las influencias de mi niñez fueron gran apoyo en mi resiliencia, fueron mi fuerza y sostén en una travesía inesperada.
Al mismo tiempo la unidad familiar y el amor que tenemos nos hizo capaces de alcanzar metas inesperadas. Mi esposo el pilar y sostén de la familia creó paso a paso el ambiente propicio para el desarrollo integral de la misma.
!Tengo tanto que contar! que no lo he podido hacer en un solo libro.
Al momento que empecé mí mente se llenó de recuerdos y experiencias pero únicamente desarrollé los primeros años, he tenido mucha ayuda de Dios en mi vida, siempre con premoniciones y milagros que nos pasan a todos y que generalmente no son escuchados o percibidos, pero guían nuestros pasos y paso a paso y poquito a poco comenzamos una nueva vida.
También pienso que fui predestinada a emigrar a Canadá ya que tanto como en los cuentos o cantos que escuché de niña como la curiosidad que nos dominaba a mi esposo y a mí teníamos la voluntad y la fuerza para emigrar.
Vivo agradecida a Canadá por mi paso de aprendizaje y crecimiento, la tranquilidad a veces demasiado tranquila pero importante con la que vivo vale oro.
Vengo de Perú, país al que tenía mucha fama de riquezas extravagante y con una expresión famosa, "Vale un Perú" ,
No quiero entrar en política pero creo que nací para emigrar.
Espero que les guste lo que he preparado con mucho entusiasmo. Soy María parte de que en Canadá somos uno más que surge por su empeño, no hay apellido, raza o influencias que impidan tu crecimiento y el estado es un punto de apoyo caro pero importante para el desarrollo de la sociedad.