Este libro se presenta en forma narrativa con diálogos simulados de mujeres cuyas realidades fueron obtenidas a través de entrevistas con perspectiva de género enfocadas al ámbito de su vida en pareja y las vivencias que las llevaron a tomar la decisión de divorciarse. Hablan de sí mismas y de cómo aprendieron a ser las mujeres que hoy son desde sus familias de origen, su vida de casadas y actualmente "ya sin cadenas". En sus narrativas y reflexiones incluyen también experiencias de sus exesposos y otros varones en relación a las complejidades de ser hombres tradicionales transitando o resistiéndose a nuevas formas de vivir su masculinidad ahora que su rol exclusivo como proveedores económicos es compartido con sus parejas.
En cada capítulo compartimos experiencias propias y reflexionamos sobre los aspectos básicos de la teoría de género, procurando deconstruir esas creencias que han frenado el desarrollo pleno y la calidad de vida de infinidad de seres en el mundo debido a la discriminación y violencia de género que tiene su origen en el patriarcado y machismo que aún permea en la actualidad, no solo en los actos de los hombres sino de personas de cualquier género que de modo inconsciente reproducen las creencias sobre la relación dual “no natural” que persiste en las parejas (autoridad/sumisión, libertad/control, independencia/dependencia).
Mediante los diálogos se van desentrañando las causas de muchos conflictos de pareja, sin asumirse meramente como víctimas unos de otros, sino identificando lo que pudo haber sido diferente desde la postura de cada miembro de la pareja. Se procuró aprovechar la experiencia para aprender a construir relaciones más sanas y enriquecedoras basadas en esa igualdad de género donde no se compite con la pareja ni se somete nadie, sino se aprende en equipo a ser mejores personas, no solo en el interior del hogar sino en cualquier ámbito de interacción humana.
El tema de la igualdad de género en la pareja se presenta de un modo claro, sencillo y con gran sentido humano pretendiendo poner fin a esa lucha a veces malentendida, que confronta a hombres contra mujeres. La idea es reconocer juntos que los grandes problemas sociales, familiares e individuales están asociados también a la forma en que los roles y estereotipos de género tradicionales han generado crisis en las relaciones de pareja, cuyas batallas son tan complejas por el peso de la historia e influencia social, que en vez de fortalecerse juntos se agudizan las discordias culpándose entre sí y debilitando la función formadora de la familia como primera institución responsable de criar y educar seres justos, responsables y solidarios en beneficio de la sociedad.
Este libro propicia también la toma de consciencia sobre la importancia de dejar de idealizar el amor romántico de cuentos o novelas como el motor de la vida cotidiana en pareja para ir identificando la gran riqueza que se genera cuando se aprende a vivir en igualdad de derechos y responsabilidades sin tener que representar papeles preestablecidos que no corresponden a la época actual. Al asumir el compromiso de vivir juntos, las parejas conscientes no firman un contrato de actuación ni su encadenamiento sino su compromiso y voluntad genuina de "construir hogares libres de violencia” para forjar familias, con o sin hijos, que prosperan al derribar las barreras impuestas por los prejuicios y la discriminación de género.
Vivir con la persona imperfecta pero valiosa, por decisión hablada o por firmar un acta de matrimonio, es para compartir las cargas y las alegrías del día a día sin la renuncia permanente a las aspiraciones personales y profesionales. "Vivir la igualdad de género en la pareja significa que jamás se lastima ni limita la calidad de vida por ser mujer, por ser hombre o por ser del género que se elija ser.
En cada capítulo compartimos experiencias propias y reflexionamos sobre los aspectos básicos de la teoría de género, procurando deconstruir esas creencias que han frenado el desarrollo pleno y la calidad de vida de infinidad de seres en el mundo debido a la discriminación y violencia de género que tiene su origen en el patriarcado y machismo que aún permea en la actualidad, no solo en los actos de los hombres sino de personas de cualquier género que de modo inconsciente reproducen las creencias sobre la relación dual “no natural” que persiste en las parejas (autoridad/sumisión, libertad/control, independencia/dependencia).
Mediante los diálogos se van desentrañando las causas de muchos conflictos de pareja, sin asumirse meramente como víctimas unos de otros, sino identificando lo que pudo haber sido diferente desde la postura de cada miembro de la pareja. Se procuró aprovechar la experiencia para aprender a construir relaciones más sanas y enriquecedoras basadas en esa igualdad de género donde no se compite con la pareja ni se somete nadie, sino se aprende en equipo a ser mejores personas, no solo en el interior del hogar sino en cualquier ámbito de interacción humana.
El tema de la igualdad de género en la pareja se presenta de un modo claro, sencillo y con gran sentido humano pretendiendo poner fin a esa lucha a veces malentendida, que confronta a hombres contra mujeres. La idea es reconocer juntos que los grandes problemas sociales, familiares e individuales están asociados también a la forma en que los roles y estereotipos de género tradicionales han generado crisis en las relaciones de pareja, cuyas batallas son tan complejas por el peso de la historia e influencia social, que en vez de fortalecerse juntos se agudizan las discordias culpándose entre sí y debilitando la función formadora de la familia como primera institución responsable de criar y educar seres justos, responsables y solidarios en beneficio de la sociedad.
Este libro propicia también la toma de consciencia sobre la importancia de dejar de idealizar el amor romántico de cuentos o novelas como el motor de la vida cotidiana en pareja para ir identificando la gran riqueza que se genera cuando se aprende a vivir en igualdad de derechos y responsabilidades sin tener que representar papeles preestablecidos que no corresponden a la época actual. Al asumir el compromiso de vivir juntos, las parejas conscientes no firman un contrato de actuación ni su encadenamiento sino su compromiso y voluntad genuina de "construir hogares libres de violencia” para forjar familias, con o sin hijos, que prosperan al derribar las barreras impuestas por los prejuicios y la discriminación de género.
Vivir con la persona imperfecta pero valiosa, por decisión hablada o por firmar un acta de matrimonio, es para compartir las cargas y las alegrías del día a día sin la renuncia permanente a las aspiraciones personales y profesionales. "Vivir la igualdad de género en la pareja significa que jamás se lastima ni limita la calidad de vida por ser mujer, por ser hombre o por ser del género que se elija ser.