Con la esperanza de encontrar un confidente que le ayude a sobrellevar la soledad, Macarena vuelve a escribir a Juan un año después y le propone iniciar una correspondencia.
Así, mientras ella recorre el país africano, reflexionan sobre el amor, la entrega, el dolor y el sentido de la vida. Pero cuando Macarena regresa a Barcelona, descubre que Juan, a quien ha confiado todos sus miedos, no es quien ella piensa.