“Si tienes la sensación de no estar viviendo tu vida, es posible que un antepasado esté dirigiéndola”.
María Delcé relata en primera persona su propio caso, llamado Síndrome del Yacente, estudiado y tratado por la Psicogenealogía.
Su intención es clara: Ayudar a los demás, y así lo expresa:
“Por el peso que tuvo en mi vida padecerlo, y lo que significó descubrirlo y superarlo , decidí escribir mi experiencia, para hacerle saber a quien resuene con ella, que una solución lo está esperando, para devolverle su verdadera identidad, y regresarlo a su propia vida.”.
Sin academicismos, pero brindando un marco teórico de fácil comprensión a través de las notas, transcurre esta historia de vida marcada por un drama transgeneracional no resuelto.
Nos lleva desde su origen en la niñez, pasando por angustias, reflexiones infructuosas, y emociones de las más variadas, hasta el descubrimiento del trastorno y su posterior resolución, o como prefiere llamarlo, su proceso de sanación.
Proceso donde inclusión y ordenamiento familiar fueron la combinación clave para cerrar el duelo, en una emocionalidad donde amor, compasión y perdón permitieron la transformación interior de su autora, María Delcé, que luego de atravesar su historia, nos confirma:
“Renacer es posible”.
María Delcé relata en primera persona su propio caso, llamado Síndrome del Yacente, estudiado y tratado por la Psicogenealogía.
Su intención es clara: Ayudar a los demás, y así lo expresa:
“Por el peso que tuvo en mi vida padecerlo, y lo que significó descubrirlo y superarlo , decidí escribir mi experiencia, para hacerle saber a quien resuene con ella, que una solución lo está esperando, para devolverle su verdadera identidad, y regresarlo a su propia vida.”.
Sin academicismos, pero brindando un marco teórico de fácil comprensión a través de las notas, transcurre esta historia de vida marcada por un drama transgeneracional no resuelto.
Nos lleva desde su origen en la niñez, pasando por angustias, reflexiones infructuosas, y emociones de las más variadas, hasta el descubrimiento del trastorno y su posterior resolución, o como prefiere llamarlo, su proceso de sanación.
Proceso donde inclusión y ordenamiento familiar fueron la combinación clave para cerrar el duelo, en una emocionalidad donde amor, compasión y perdón permitieron la transformación interior de su autora, María Delcé, que luego de atravesar su historia, nos confirma:
“Renacer es posible”.