Entonces aparece Scarlett Jones, mi nueva empleada.
Es inteligente, apasionada y peligrosamente difícil de ignorar. Desde el primer momento, la atracción entre nosotros es innegable… y completamente fuera de lugar. Es mi empleada. Yo soy su jefe. Cruzar esa línea no es una opción.
Y, sin embargo, cada día me acerco un poco más.
Lo que comienza con miradas cargadas de tensión y momentos robados se transforma en algo mucho más intenso. Algo que se instala bajo la piel y ya no desaparece. Porque Scarlett no es solo una tentación pasajera… es una necesidad que no puedo controlar.
El verdadero peligro llega cuando entra en la vida de mi hija.
Verlas juntas, tan naturales, tan perfectas, despierta en mí un deseo que había enterrado hace mucho: la posibilidad de una familia, de un futuro distinto, de algo real.
Y eso es lo único que no puedo permitirme perder. Porque esta vez no solo está en juego mi corazón. Pero alejarme de Scarlett ya no es una opción.