Pero no espera encontrar un pueblo con sus propias leyes no escritas, grados bajo cero, un bosque maldito y tenebroso, una gente a la que no le gustan los forasteros, y una bestia.
Sin embargo, la primera noche descubre entre los árboles a un animal enorme, que no parece del todo un perro ni tampoco un lobo, y que le despierta la curiosidad sobre aquellas tierras y su gente. A pesar de que su guardabosques, el hombre más atractivo del pueblo, le advierte sobre los peligros, el valle es un lugar que comienza a atraerla sobremanera.
Bjorn es el guardabosques del valle, un lugar peligroso que rodea al pueblo y en el que a menudo perecen forasteros y vecinos de los pueblos. Desde hace siglos el folclore del lugar baña de magia los bosques y las montañas con cuentos sobre seres que castigan o protegen al que entra. Pero ahora es Bjorn quien se encarga de asegurarse que todos entran al bosque salgan de allí con vida.
Hace días que una bestia salvaje parece estar recorriendo el valle poniendo en peligro la vida de las gentes del pueblo.
A pesar de las advertencias sobre el bosque y esa bestia, una joven y hermosa forastera, sobrina de la vieja Agnes, parece acudir al bosque cada día atraída por algo que, su guardabosques, no tiene más remedio que descubrir.
Porque los ángeles pueden estar hechos de distintas formas.
Mi ángel de la nieve.
Noah Evans