Empezó como un matrimonio por conveniencia. Se convirtió en mucho más.
Soy Nick Whitley, director ejecutivo de Whitley Sports Industries, soltero empedernido y no tengo la más mínima intención de sentar cabeza. Pero también soy una persona responsable y me gusta hacer lo correcto.
Tras un trágico accidente, en el que mi mejor amigo y su esposa fallecen, dejando atrás a sus hijos mellizos, hago todo lo posible por ayudar a su tía, Allison. Que además de guapa, es divertida, y alguien con quien realmente disfruto pasar el tiempo.
Cuando nos enteramos que los abuelos paternos de los mellizos quieren solicitar la custodia, le propongo matrimonio. Es la única vía legal para que Allison pueda ganar.
Para darle credibilidad al asunto, tenemos que vivir bajo el mismo techo… y dormir en la misma cama. Las cosas se intensifican, pero no voy a dar marcha atrás. Tampoco me supone ningún sacrificio: Allison es simplemente perfecta, y los mellizos me han robado el corazón. Me encanta leerles cuentos antes de dormir, comer pizza y ver los mismos dibujos animados una y otra vez. Si pudiera, los adoptaría mañana mismo.
Lo único que me falta es convencer a Allison de que soy el hombre adecuado para ella, porque no tengo ni la más mínima duda de que ella es la mujer perfecta para mí.
Soy Nick Whitley, director ejecutivo de Whitley Sports Industries, soltero empedernido y no tengo la más mínima intención de sentar cabeza. Pero también soy una persona responsable y me gusta hacer lo correcto.
Tras un trágico accidente, en el que mi mejor amigo y su esposa fallecen, dejando atrás a sus hijos mellizos, hago todo lo posible por ayudar a su tía, Allison. Que además de guapa, es divertida, y alguien con quien realmente disfruto pasar el tiempo.
Cuando nos enteramos que los abuelos paternos de los mellizos quieren solicitar la custodia, le propongo matrimonio. Es la única vía legal para que Allison pueda ganar.
Para darle credibilidad al asunto, tenemos que vivir bajo el mismo techo… y dormir en la misma cama. Las cosas se intensifican, pero no voy a dar marcha atrás. Tampoco me supone ningún sacrificio: Allison es simplemente perfecta, y los mellizos me han robado el corazón. Me encanta leerles cuentos antes de dormir, comer pizza y ver los mismos dibujos animados una y otra vez. Si pudiera, los adoptaría mañana mismo.
Lo único que me falta es convencer a Allison de que soy el hombre adecuado para ella, porque no tengo ni la más mínima duda de que ella es la mujer perfecta para mí.