¿Vamos camino de la tercera edición?
¡Vamos camino de la tercera edición!
En el último carnaval de la Segunda República, Fidel Ruiz, el chirigotero más admirado de la tacita de plata, se alza con el primer premio en el concurso de agrupaciones. Nadie sospecha que detrás de su exquisito talento se encuentra María, su asistenta. Para continuar alcanzando la gloria carnavalera, el arrogante y maquiavélico señorito no dudará en manipularla y sacar tajada del amor incondicional que ella le profesa. Sus planes se ven truncados cuando Franco prohíbe la fiesta y las coplas, pero su deseo de entrar en el Olimpo de los mejores autores lo lleva al límite y a poner en riesgo su vida, la de María y la de su chirigota.
¡Sumérgete en una historia que te hará vibrar, reír y emocionarte con un estilo gamberro y crudo que desafía los límites de la literatura!
Me suenan a traición esos redobles.
A cruces que santiguan las pistolas.
A flechas en banderas que enarbolan
los que se pliegan a la clase noble.
Y todos a sus puestos si mañana
deciden dar un paso en este frente.
Los puños a los cielos diferentes
y a su tirabuzón la gaditana.
Aquí no anidará, porque mi tierra
no tiene vientos pa las alas negras
del águila del miedo y el cinismo.
Y si hay tambores que no se han callado
es porque no sabrán, los desgraciados,
que Cádiz es la tumba del fascismo.
(María, La Roja)
—¡Y aquí es donde intervienes tú! —anuncia Fidel—. ¿Te gustaría escribir conmigo?
—¡Claro que sí! —exclama María—. ¡Ya me imagino nuestros nombres en la portada! ¡Sería genial! ¡Sería...!
—No, no, no —interrumpe—. Quizá no me he explicado bien. Tu escribes, pero lo firmo yo, solo y exclusivamente.
—Ah… —qué palazo, chochi—. Quieres que sea tu "negra".
—Bueno, yo preferiría llamarlo mi "colaboradora".
La cara de María torna a la seriedad. Se muestra pensativa. Tras percatarse, Fidel contraataca.
—Estaría dispuesto a establecer una tarifa —guiña un ojo.
—No sé si debo… —esquiva.
En el gesto de Fidel se traduce que la estrategia no está funcionando. Sus cejas bajan y su sonrisa impostada se extingue.
—Hablábamos de la poca visibilidad que tienen las mujeres con talento —continúa ella—. Ahora me pides que trabaje en la sombra. No me convence. Además, no podría aceptar dinero por escribir. Es algo que me sale del alma, ¿lo entiendes? ¡Sería como cobrar por respirar!
—María, yo… Te admiro mucho —se acerca.
—... —enmudece.
—Además —el tipo sigue arrimándose—, esta puede ser una buena oportunidad para compenetrarnos. ¿No crees?
—... —su boca se ha secado y no le queda saliva que tragar.
—Podemos hacer buen equipo —insiste mientras se adhiere cada vez—. Unidos. Juntos.
Pasa la punta de su nariz por el hombro izquierdo de la chica y vuelve a erizarle la piel. La embauca con esos ojos marrones y hechiceros. Ella jamás imaginó tenerlo tan cerca, tan posible… Aquí lo tienes. ¿No es lo que querías? ¿Vas a echarlo todo a perder por dilemas morales, idiota? ¿Crees que el mundo va a cambiar porque le digas que no? ¡Es tu mundo el que puede cambiar si dices que sí!
ATENCIÓN: PODÉIS ENCONTRAR LA SEGUNDA EDICIÓN DE ESTA NOVELA EN LA OPCIÓN TAPA DURA!!