Te han robado tu país. No de golpe: poco a poco. Las horas que trabajas de más para llegar al mismo sitio. La tranquilidad de dejar la puerta abierta. El derecho a decir lo que piensas sin miedo a que te señalen, y servicios públicos africanos a precios nórdicos. Y lo peor: te han convencido de que no puedes hacer nada.
Devuélveme mi país no es un libro para leer “por curiosidad”. Es para ti si alguna vez has sentido la humillación de trabajar como un burro y avanzar como un caracol; si te has preguntado por qué el esfuerzo ya no compensa; si notas que el sistema está diseñado para que te canses, te calles y lo aceptes.
Este libro desmonta esa mentira. Con nombres, cifras y el mapa exacto de cómo funciona el saqueo.
Pero sobre todo: con la salida.
Si alguna vez has pensado “esto no puede seguir así”, ya sabes lo que tienes que hacer. Abre la primera página. Y decide de qué lado estás.
Cuando termines Devuélveme mi país, sabrás si el problema eras tú... o el sistema.
Devuélveme mi país no es un libro para leer “por curiosidad”. Es para ti si alguna vez has sentido la humillación de trabajar como un burro y avanzar como un caracol; si te has preguntado por qué el esfuerzo ya no compensa; si notas que el sistema está diseñado para que te canses, te calles y lo aceptes.
Este libro desmonta esa mentira. Con nombres, cifras y el mapa exacto de cómo funciona el saqueo.
Pero sobre todo: con la salida.
Si alguna vez has pensado “esto no puede seguir así”, ya sabes lo que tienes que hacer. Abre la primera página. Y decide de qué lado estás.
Cuando termines Devuélveme mi país, sabrás si el problema eras tú... o el sistema.