Todos vivimos rodeados por la belleza, pero saber descubrir el esplendor que nos rodea es en sí mismo un arte. Nuestro mundo siempre está en movimiento y nosotros mismos estamos muy ocupados con la familia, el trabajo y la diversión; el ruido nos impide orar y nos impide empaparnos de toda la belleza tan magnífica que Dios nos ofrece continuamente.
Me gustaría que este libro fuera un apoyo para tu oración, ayudándote a descubrir toda la belleza que te rodea. Al tomar solo unos minutos cada día para reflexionar en la meditación del día, aprenderás poco a poco a elevar tu alma a Dios, abriendo tu interior a todas las cosas buenas que el Señor tiene preparadas para ti.