MACHU PICCHU Y A EDAD DE ORO

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La región de los Andes tiene un antecedente histórico de visión civilizadora. Es en Perú, donde se encuentran de una manera cada vez más clara: las bases para demostrar el reencuentro de los principios para una futura gran América. Se ve clara la necesidad de hacer el estudio y análisis valorativo de las culturas americanas, lo cual debe hacerse en la pureza de sus propias fuentes arqueológicas, idiomáticas y raciales. Ello implica de…

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La región de los Andes tiene un antecedente histórico de visión civilizadora. Es en Perú, donde se encuentran de una manera cada vez más clara: las bases para demostrar el reencuentro de los principios para una futura gran América. Se ve clara la necesidad de hacer el estudio y análisis valorativo de las culturas americanas, lo cual debe hacerse en la pureza de sus propias fuentes arqueológicas, idiomáticas y raciales. Ello implica desligarse de la subjetividad y de los juicios preconcebidos que se tienen a partir de una formación cultural, para poder apreciar otra forma cultural.
La cultura del Tawuantinsuyo, representa, sin lugar a dudas, una cultura sociológicamente más avanzada en la historia del hombre y en las civilizaciones. Esto no significa minimizar a otras culturas como la de los egipcios, los hititas, sumerios e indios. La Cultura Incaica fue una cultura integral. Es decir, que los hombres que la forjaron, lograron organizar un Estado que alcanzó el más alto nivel de eficiencia, como una gran empresa para el bienestar de los hombres.

Una de las bases de ese gran Imperio fue su sistema socioeconómico, que les preocupaba profundamente y que permitió el avance que lograron: crearon una economía equilibrada para una sociedad equilibrada. Los inkas construyeron Machu Picchu; utilizaron esos recursos para el servicio del hombre. Tuvieron un sistema de pensamiento, vale decir, una filosofía que orientaba su conducta y labró la base sobre la cual radicó toda su cultura. Es decir, que toda su acción transformadora se sustentaba, por una parte, en su sistema socioeconómico y, por otra, en un sistema filosófico e iniciático.
Machu Picchu se preservo durante estos últimos 400 años, y se encuentra situada en medio de uno de los ecosistemas más diversos del planeta en la vertiente oriental de los Andes. Fue desde el comienzo una expresión del espíritu planificador de la sociedad andina, pues el lugar fue escogido y la construcción fue programada con un proyecto de ingeniería destinado a ser sustentable y perenne. Las edificaciones creadas por los ingenieros inkas contienen concepciones y conocimientos que actualmente constituyen campo de acción e investigación en diversas especialidades de la ingeniería.
Esta investigación sobre Machu Picchu tiene como objetivo, analizar desde el punto de vista iniciático, los símbolos dejados en esas silenciosas rocas y que no hablaron en todas las crónicas del siglo XVI y XVII. Comprender el mundo de los inkas es un reto aun a principios del siglo XXI. Comprender lo que significa Machu Picchu, nos va a permitir adoptar la actitud adecuada para realizar un peregrinaje a este santuario sagrado. Donde es necesario practicar una ciencia y arte del vivir, un sistema de vida, para ingresar a este Centro Iniciático y que permita la evolución del ser humano.

El estudio de este sagrado santuario se basa en un sistema de coordenadas uniendo espacio y tiempo. De acuerdo con la cosmovisión andina, el espacio y el tiempo están amarrados (Pacha), unidos en un continuum: (1) Ese espacio, lo tenemos indicado en la zona de Machu Picchu, donde se estabiliza el ecuador magnético desde 1940. Y a 108 kilómetros de altura se encuentra el electrochorro ecuatorial donde en esta zona, es más intenso en toda la Tierra. (2) Y el Tiempo, con la entrada del punto vernal a la constelación de Aquarius, el 20 de marzo de 1940. Sincronizando espacio y tiempo, para el cumplimiento del mito del retorno del Pachacutic, el retorno a la Edad de Oro.

Teodosio Juan Chávez Campos
Celular y WhatsApp: (+51) 993 215 548
Longitud de impresión: 202 páginas
Idioma: Español
Fecha de publicación: 16 diciembre 2019
Tamaño del archivo: 54455 KB
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