CÓMO INFLUIR SOBRE LA SUERTE
¿El ser humano es libre para elegir su destino en la vida o está predeterminado por una “programación” desconocida que no puede modificar? Cuando efectuamos una elección, ¿lo hacemos con plena libertad o condicionados por una serie de factores como la situación económica, la preparación cultural, la inteligencia, la formación religiosa, la experiencia, la mentalidad, el nivel social y otras influencias como las circunstancias, el contexto, el ambiente o las personas vinculadas de modo directo o indirecto?
Los últimos avances en Física Cuántica desvelan nuevas áreas de posible intervención humana sobre la realidad, y en este sentido la Inteligencia Artificial, todavía en desarrollo y experimentación, nos aporta una nueva perspectiva sobre las antiguas nociones de Conciencia y Libre Albedrío.
La frontera entre Física, Psicología y Cibernética parece cada vez menos definida. La Neurociencia y la Computación comparten conceptos y áreas para el desarrollo común, mientras la Genómica descubre que a nivel molecular impera la indeterminación cuántica y cualquier cosa es posible.
Las barreras antaño infranqueables entre Magia, Ciencia y Tecnología caen desmoronadas ante la comprensión de cómo las partículas atómicas parecen obrar sin las limitaciones del universo físico en el que vivimos, más allá del tiempo y el espacio, influidas por la conciencia humana.
La pregunta es: ¿Podemos pensar de otro modo para obtener un resultado diferente, modificando los factores en juego? ¿Podemos ampliar nuestra libertad y obtener de la vida los frutos que deseamos? ¿Por qué unas personas viven el sueño que desean y otras parecen condenadas a una existencia de limitaciones? ¿Hasta qué grado todo esto es fruto de la Suerte o del Azar?
¿El ser humano es libre para elegir su destino en la vida o está predeterminado por una “programación” desconocida que no puede modificar? Cuando efectuamos una elección, ¿lo hacemos con plena libertad o condicionados por una serie de factores como la situación económica, la preparación cultural, la inteligencia, la formación religiosa, la experiencia, la mentalidad, el nivel social y otras influencias como las circunstancias, el contexto, el ambiente o las personas vinculadas de modo directo o indirecto?
Los últimos avances en Física Cuántica desvelan nuevas áreas de posible intervención humana sobre la realidad, y en este sentido la Inteligencia Artificial, todavía en desarrollo y experimentación, nos aporta una nueva perspectiva sobre las antiguas nociones de Conciencia y Libre Albedrío.
La frontera entre Física, Psicología y Cibernética parece cada vez menos definida. La Neurociencia y la Computación comparten conceptos y áreas para el desarrollo común, mientras la Genómica descubre que a nivel molecular impera la indeterminación cuántica y cualquier cosa es posible.
Las barreras antaño infranqueables entre Magia, Ciencia y Tecnología caen desmoronadas ante la comprensión de cómo las partículas atómicas parecen obrar sin las limitaciones del universo físico en el que vivimos, más allá del tiempo y el espacio, influidas por la conciencia humana.
La pregunta es: ¿Podemos pensar de otro modo para obtener un resultado diferente, modificando los factores en juego? ¿Podemos ampliar nuestra libertad y obtener de la vida los frutos que deseamos? ¿Por qué unas personas viven el sueño que desean y otras parecen condenadas a una existencia de limitaciones? ¿Hasta qué grado todo esto es fruto de la Suerte o del Azar?