El atentado, perpetrado con explosivos haciendo volar treinta metros el coche oficial, conmocionó al país.
Se eligió la fecha en la que diez dirigentes del sindicato ilegal Comisiones Obreras iban a ser juzgados; se buscaba una "noche de cuchillos largos" del búnker del régimen contra la oposición sindical y el Partido Comunista, principal fuerza de la oposición en aquel momento.
Aquel día murieron tres personas -el presidente, su conductor y el escolta- pero planeó una masacre sobre España. Un intento de golpe de estado interno por parte del jefe máximo de la Guardia Civil, pudo ser controlado.El régimen controló la noticia y la suministró escalonada. La tremenda explosión se produjo a las 9:28 y la muerte de Carrero se difundió por radio a las 13:00. Hasta horas después no se reconocía que fue un atentado.