Nanak alcanzó a Dios cantándole; la búsqueda de Nanak es muy inusual: su camino estaba decorado con canciones. Lo primero que hay que comprender es que Nanak no practicaba austeridades ni meditación ni yoga; sólo cantaba, y cantando, llegaba. Cantó con todo su corazón y su alma, tanto que su canto se convirtió en meditación; su canto se convirtió en su purificación y su yoga.
El camino de Nanak hacia la realización suprema, hacia la piedad, está salpicado de canciones y flores. Todo lo que ha dicho lo ha dicho en verso. Su camino estaba lleno de melodía y suavidad, lleno del sabor de la ambrosía.
El camino de Nanak hacia la realización suprema, hacia la piedad, está salpicado de canciones y flores. Todo lo que ha dicho lo ha dicho en verso. Su camino estaba lleno de melodía y suavidad, lleno del sabor de la ambrosía.