Este trabajo es un intento por comunicar un estilo de vida, enfocado en crear experiencias de placer. Pero, cuando digo placer, no me refiero a sexo únicamente, sino más bien a esos momentos donde puedas sentir que eres capaz, que tus objetivos son posibles y que tal vez no todo está perdido. Momentos de pleno agradecimiento y tranquilidad.
Sin embargo, para llegar a esos estados, será necesario realizar cambios trascendentales en tu vida. Tu mente será tu principal obstáculo y no existe tal cosa como “anticiparme a mi propia mente”. Se necesita de un guía experimentado, que te cuestione, que te muestre el camino y que, por más difícil que pueda parecer, te pueda brindar las herramientas para construir tus propios momentos de placer.
Bajo esas condiciones, surgen mis perspectivas de Sumisión y Dominación. Nada que ver con el BDSM, ni con las relaciones de novios o esposos. Mi intención no es discutir sobre si mi opinión es la correcta, o si el BDSM o las relaciones de pareja son buenas o malas. Esta es una propuesta específica que busca evitar los conflictos tóxicos, el arrepentimiento y la insatisfacción que generan las relaciones tradicionales, que la sociedad y los instintos nos imponen.