El paseo con nuestros perros debería ser el mejor momento para disfrutarlo juntos, pero no siempre es así. Tirones de correa, ladridos excesivos, tensión, enfado y frustración es lo que muchas veces vivimos durante los paseos. Cuando un perro presenta este comportamiento se le llama "comportamiento o conducta reactiva", y es muy frustrante para ambos. Todo el mundo te mira y tú solo piensas en irte del lugar lo más pronto posible y llegar a casa. Los paseos con tu perro son de todo menos placenteros.
Pero déjame decirte que podéis disfrutar los paseos diarios, sólo has de entender el porqué tu perro reacciona de esa manera, saber la causa subyacente que está detrás y ayudarle a gestionar el entorno de otra manera más tranquila.
Y es que la reactividad es una reacción muy exagerada, emocionalmente hablando, debido a una falta de capacidad del perro de gestionar los estímulos que tiene delante (perros, bicicletas, coches, motos, patines, corredores, etc), y es ahí donde tenemos que ayudarle.
Este ebook es una guía básica para entender la reactividad y las causas que hay detrás de ella, además de contar con una serie de pautas generales para comenzar el camino.
Hay que tener en cuenta que en función de la intensidad de la reactividad y sobre todo de la causa subyacente, será recomendable la supervisión de un profesional, aunque la mayoría de las ocasiones es cuestión de entender y escuchar a nuestro perro.
Pero déjame decirte que podéis disfrutar los paseos diarios, sólo has de entender el porqué tu perro reacciona de esa manera, saber la causa subyacente que está detrás y ayudarle a gestionar el entorno de otra manera más tranquila.
Y es que la reactividad es una reacción muy exagerada, emocionalmente hablando, debido a una falta de capacidad del perro de gestionar los estímulos que tiene delante (perros, bicicletas, coches, motos, patines, corredores, etc), y es ahí donde tenemos que ayudarle.
Este ebook es una guía básica para entender la reactividad y las causas que hay detrás de ella, además de contar con una serie de pautas generales para comenzar el camino.
Hay que tener en cuenta que en función de la intensidad de la reactividad y sobre todo de la causa subyacente, será recomendable la supervisión de un profesional, aunque la mayoría de las ocasiones es cuestión de entender y escuchar a nuestro perro.