Conoció la fama como pintora sobre el final de sus breves veintiséis años. Tuvo una prodigiosa voz de mezzosoprano, se entregó con solvencia a la música, al periodismo y a la escultura. Pudo ser novelista o compositora pero no le alcanzó el tiempo. Fue políglota, participó activamente en el incipiente movimiento feminista, se codeó con los círculos del arte, de la política y de la alta sociedad parisiense y se inscribió en el naturalismo, que sacaba a la luz a quienes menos tenían.
Amó sin esperanzas tanto como desdeñó a multitud de suspirantes y dejó un ejemplo como pocos de valentía e integridad frente al destino.
Su celebridad fue póstuma: se la entregó este Diario, elogiado por Simone de Beauvoir y que inspiró a los de Katherine Mansfield y Anaïs Nin.
Desde sus páginas nos habla a nosotros, sus confidentes de la posteridad, como en un blog en las redes del tiempo.
Luego de casi un siglo de olvido hoy se la reconoce como a una de las mujeres más extraordinarias del siglo XIX.
Por primera vez en español una versión sin censuras basada en la edición integral francesa. 828 páginas. Gran formato.
Amó sin esperanzas tanto como desdeñó a multitud de suspirantes y dejó un ejemplo como pocos de valentía e integridad frente al destino.
Su celebridad fue póstuma: se la entregó este Diario, elogiado por Simone de Beauvoir y que inspiró a los de Katherine Mansfield y Anaïs Nin.
Desde sus páginas nos habla a nosotros, sus confidentes de la posteridad, como en un blog en las redes del tiempo.
Luego de casi un siglo de olvido hoy se la reconoce como a una de las mujeres más extraordinarias del siglo XIX.
Por primera vez en español una versión sin censuras basada en la edición integral francesa. 828 páginas. Gran formato.