Kian, heredero del clan MacKinnon, ha tenido que enfrentarse de nuevo a una trágica pérdida y sabe muy bien quién es el culpable de su desgracia.
Cuando Amy y Kian se conocen, ella piensa que él es un arrogante y un gruñón y él que ella es una bruja en busca de hierbas para sus pócimas. Pero Kian también piensa que ella es perfecta para su maquiavélico plan.
Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío, pero las cosas no siempre salen como esperamos. Kian no contaba con la irresistible personalidad de Amy y la resolución de su corazón. Y debajo de la dureza del carácter de Kian, ella descubre una ternura que la conmueve irremediablemente.