Leo vive atrapado entre el deseo y la culpa, evita todo lo que huela a vínculo o promesa. Elisabeth, cree tener el control de su cuerpo y de los hombres… hasta que él se convierte en su obsesión.
Entre ambos nace un juego de fuego y piel, una espiral de sexo, poder y heridas antiguas que amenaza con devorarlos. En cada encuentro se deshacen un poco más las reglas, hasta que el deseo se confunde con necesidad y el pasado empieza a abrirse paso entre las sombras.
Entre ambos nace un juego de fuego y piel, una espiral de sexo, poder y heridas antiguas que amenaza con devorarlos. En cada encuentro se deshacen un poco más las reglas, hasta que el deseo se confunde con necesidad y el pasado empieza a abrirse paso entre las sombras.