SINOPSIS:
Transiciones de una vida.
La vida es un transitar,
de ahí lo de transiciones,
por etapas y emociones
que para este poemario
divido en cuatro estaciones.
Transiciones de juventud.
Con aires de juventud
estrenamos primavera.
Vuelan pasiones extremas,
te atreves con cualquier tema
y la injusticia te quema.
Transiciones de edad madura.
Los aires de madurez
juegan entre dos estelas:
un estío que te asienta,
te estabiliza y serena
y un invierno que desagua
la realidad más amarga.
Transiciones de un otoño.
Y al final llega ese otoño
que agita tus hojas secas.
La edad te hilvana los sueños
y te desgarra en jirones.
Amores y desamores
entretejen sinsabores
con esos recuerdos rotos
que guardas en los arcones.
Quizá te llueva ese olvido
que te borra las heridas,
que fue causando la vida.
Tras las cuatro transiciones,
puede que, con mucha suerte,
te aguarden unos abrazos
que ahuyenten tus soledades
y te arropen los ocasos
mientras el alma despega
hacia nuevas transiciones.
Transiciones de una vida.
La vida es un transitar,
de ahí lo de transiciones,
por etapas y emociones
que para este poemario
divido en cuatro estaciones.
Transiciones de juventud.
Con aires de juventud
estrenamos primavera.
Vuelan pasiones extremas,
te atreves con cualquier tema
y la injusticia te quema.
Transiciones de edad madura.
Los aires de madurez
juegan entre dos estelas:
un estío que te asienta,
te estabiliza y serena
y un invierno que desagua
la realidad más amarga.
Transiciones de un otoño.
Y al final llega ese otoño
que agita tus hojas secas.
La edad te hilvana los sueños
y te desgarra en jirones.
Amores y desamores
entretejen sinsabores
con esos recuerdos rotos
que guardas en los arcones.
Quizá te llueva ese olvido
que te borra las heridas,
que fue causando la vida.
Tras las cuatro transiciones,
puede que, con mucha suerte,
te aguarden unos abrazos
que ahuyenten tus soledades
y te arropen los ocasos
mientras el alma despega
hacia nuevas transiciones.