Raquel odia San Valentín. En su vida laboral como organizadora de eventos ha visto de todo, y si tiene que elegir, prefiere unos polvos mágicos, o un buen revolcón, a caer en las flechas del amor.
Su último cliente es Hugo Blanch, uno de los hombres más adinerados del país; serio, buen orador y con un increíble olfato para los negocios; por eso le llaman el Lobo de las finanzas.
Como en el cuento, el lobo es grande y fuerte, y desde el primer momento quiere comérsela, pero ella no es Caperucita, es una tigresa indomable dispuesta a sacar sus garras si hace falta.
Él es bueno en su juego. Ella también en el suyo.
¿Será el lobo capaz de domar a la Tigresa o será un lobo con piel de cordero?
Lee la lucha de estas dos fieras por no caer en la tentación.
Su último cliente es Hugo Blanch, uno de los hombres más adinerados del país; serio, buen orador y con un increíble olfato para los negocios; por eso le llaman el Lobo de las finanzas.
Como en el cuento, el lobo es grande y fuerte, y desde el primer momento quiere comérsela, pero ella no es Caperucita, es una tigresa indomable dispuesta a sacar sus garras si hace falta.
Él es bueno en su juego. Ella también en el suyo.
¿Será el lobo capaz de domar a la Tigresa o será un lobo con piel de cordero?
Lee la lucha de estas dos fieras por no caer en la tentación.