Esta adaptación geográfica, junto con «El Templo de Hércules», del mismo autor, rescata una visión milenaria de la «ecúmene» de Estrabón, donde los trabajos escultóricos del legendario Templo y del ciclo vital de Afrodita Pyrenaía, Pyréne, surgen de manera espontánea y natural entre las mímesis de la Sagrada Acrotera (sierra de La Cabrera), en la vertiente sur de la sierra de Guadarrama. Pero aún hay más, porque al revisar las traducciones de la geografía de Iberia, la descripción de Estrabón alcanza a la navegación fluvial por el interior de los ríos y los caminos de sirga, proporcionando una comprensión cercana y real sobre las riquezas mineras y agrícolas del mismo territorio y del Emporio comercial y cultural más antiguo de occidente: ¡Tartessós!
Estamos ante el hallazgo arqueológico más importante de los últimos veintiún siglos.
Estamos ante el hallazgo arqueológico más importante de los últimos veintiún siglos.