Este no es un libro sobre política. No podría serlo para no contravenir los deseos de la persona en el cual está inspirado, pues siempre se opuso a que en los años de la postguerra se hablase de política o de guerra en su casa. El motivo, según sus propias palabras, no era otro que el “haber causado la ruina a la familia: a él y a sus hermanos menores”.
Cada uno es muy libre de tener sus propios pensamientos e ideas y ni por asomo intentaré menospreciarlas, rebatirlas y mucho menos cambiarlas. Sin embargo, se hace preciso un análisis de cómo se vivía en esos años e intentaré reflejarlo del modo más fiel posible sin caer en el mal que aqueja a nuestra sociedad en estos días: decir y hacer lo políticamente correcto, lo que cierta parte exigente de la sociedad quiere escuchar, olvidando situaciones, minorando acontecimientos o engrandeciendo otros sucesos a conveniencia.
Lo que ocurrió desde el año treinta y uno hasta el treinta y seis debe contarse tal como fue, impidiendo hacer honestos a necios, santificar asesinos y evitar que personas íntegras con un ideal, fueren del bando que fueren, sean demonizadas. No se trata de justificar actuaciones partidistas, sino de explicar la situación caótica en la que se encontraba España en esos seis años y que derivó en el estallido de la Guerra Civil española.
Cada uno es muy libre de tener sus propios pensamientos e ideas y ni por asomo intentaré menospreciarlas, rebatirlas y mucho menos cambiarlas. Sin embargo, se hace preciso un análisis de cómo se vivía en esos años e intentaré reflejarlo del modo más fiel posible sin caer en el mal que aqueja a nuestra sociedad en estos días: decir y hacer lo políticamente correcto, lo que cierta parte exigente de la sociedad quiere escuchar, olvidando situaciones, minorando acontecimientos o engrandeciendo otros sucesos a conveniencia.
Lo que ocurrió desde el año treinta y uno hasta el treinta y seis debe contarse tal como fue, impidiendo hacer honestos a necios, santificar asesinos y evitar que personas íntegras con un ideal, fueren del bando que fueren, sean demonizadas. No se trata de justificar actuaciones partidistas, sino de explicar la situación caótica en la que se encontraba España en esos seis años y que derivó en el estallido de la Guerra Civil española.