Esta es la primera traducción española de la segunda parte del afamado libro de álgebra escrito por Leonhard Euler (1707-1783), uno de los matemáticos más prolíferos e impactantes de la historia y el «maestro de Europa». Euler escribió el libro en un lenguaje sencillo y coloquial, casi sin términos técnicos. En la traducción se ha pretendido conservar estas características y el espíritu del texto original.
Esta segunda parte trata de las ecuaciones algebraicas hasta el cuarto grado y de la analítica indeterminada. Sin mencionarlo, Euler expone dos de sus propios logros en estas áreas: un nuevo método de resolver ecuaciones de cuarto grado, y la demostración que la suma de dos cubos no puede ser un cubo en números enteros, que es un caso especial de una famosa conjetura de Fermat, que apenas fue demostrada completamente por Andrew Wiles en 1995.
En el lapso de 1765 a 1768, ya estando ciego, Leonhard Euler redactó la Instrucción completa de Álgebra, dictándole el texto a su ayudante, que era sastre de oficio. Al concluir el libro, el ayudante había aprendido y entendido el contenido, además podía resolver todos los problemas pertinentes planteados. Eso avala la gran calidad del libro.
Testimonios de matemáticos célebres sobre el autor Euler:
Pierre-Simon Laplace (1749-1827): «Lean a Euler, lean a Euler, él es el maestro de todos nosotros».
Carl Friedrich Gauss (1777-1855): «Ningún otro matemático del pasado o del presente puede ser alabado tanto por su casi increíble rapidez en los trabajos más difíciles, con tal fertilidad inagotable de nuevas ideas y recursos. Se dedicó a todas las áreas de la matemática, y en sus manos casi todas tomaron una forma nueva».
Carl Gustav Jacobi (1804-1851): «Es maravilloso que hoy todavía se puede leer cada uno de sus tratados no solo aprendiendo mucho, sino también con placer».
Esta segunda parte trata de las ecuaciones algebraicas hasta el cuarto grado y de la analítica indeterminada. Sin mencionarlo, Euler expone dos de sus propios logros en estas áreas: un nuevo método de resolver ecuaciones de cuarto grado, y la demostración que la suma de dos cubos no puede ser un cubo en números enteros, que es un caso especial de una famosa conjetura de Fermat, que apenas fue demostrada completamente por Andrew Wiles en 1995.
En el lapso de 1765 a 1768, ya estando ciego, Leonhard Euler redactó la Instrucción completa de Álgebra, dictándole el texto a su ayudante, que era sastre de oficio. Al concluir el libro, el ayudante había aprendido y entendido el contenido, además podía resolver todos los problemas pertinentes planteados. Eso avala la gran calidad del libro.
Testimonios de matemáticos célebres sobre el autor Euler:
Pierre-Simon Laplace (1749-1827): «Lean a Euler, lean a Euler, él es el maestro de todos nosotros».
Carl Friedrich Gauss (1777-1855): «Ningún otro matemático del pasado o del presente puede ser alabado tanto por su casi increíble rapidez en los trabajos más difíciles, con tal fertilidad inagotable de nuevas ideas y recursos. Se dedicó a todas las áreas de la matemática, y en sus manos casi todas tomaron una forma nueva».
Carl Gustav Jacobi (1804-1851): «Es maravilloso que hoy todavía se puede leer cada uno de sus tratados no solo aprendiendo mucho, sino también con placer».