Hoy estamos en pleno siglo XXI y todavía lo hacemos, os hablo de las sombras chinescas, esas que hacemos proyectando una sombra y dibujando figuras de animales, pero vaya que tienen mucho tiempo.
Fue por allá hace muchos lustros, cuando el hombre primitivo, frente al fuego, en la negrura de la noche, protegidos entre las cavernas, quienes hacían juegos infantiles que servían de recurso dramático y entretenimiento para los pequeños.
Hoy nosotros tenemos Netflix y cuanto entretenimiento haya posible, pero entonces este era de los pocos recursos existentes.
Dada su divertida personalidad, las sombras chinescas han trascendido generaciones y revoluciones. Ha sido el recurso para cuando se ha ido la luz, la hemos visto en las comiquitas, las películas y nosotros mismos en algún momento hemos intentado hacer alguna forma.
Su nacimiento fue en Oriente, a partir de varios títeres de varillas, títeres de sombras y títeres de cuerda o marionetas. Tenemos, por ejemplo, el Wayang javanés de Indonesia, luego tenemos para Europa el Karagöz turco y su equivalente griego, Karaguiosis.
Hay documentos de mucha tradición en el sudeste de Asia, Indonesia, Malasia, Tailandia y Camboya, aunque su posible origen pudo ser indostánico.
Dicen algunos investigadores que su origen proviene de una prohibición de género, ya que no se les permitía a las mujeres acudir a las representaciones teatrales.
En el caso de las marioneta o títeres, en Oriente los decoraban con muchos ornamentos.
Los hombres, disfrutaban de estos espectáculos a vista de todos y sin problema, las mujeres, se escondían del otro lado del telón, veían la función desde la parte trasera sin contemplar los ornamentos de las figuras, pero poniendo imaginación para el acto, lo que hacía que el espectáculo fuera más seductor.
También tenemos los orígenes o precursores en la isla de Java, que desarrolló un modelo de títeres javaneses, era una especie de teatro de sombras protagonizado por títeres de varillas y sombras.
Otra connotación que le tomaban a las figuras era la de imaginación o sombra, que se relacionaba con espíritu.
En cuanto a los personajes varios personajes mitológicos, como héroes, monstruos y demonios eran los protagonistas de estas historias de tradición oral que se representaban como parte de la cultura tradicional protegida.
Las sombras chinescas o sombras chinas parten del teatro de sombras, donde se hace un juego óptico teatralizado.
Este efecto se logra cuando se interponen las manos y otros objetos entre una fuente de luz y una superficie clara, puede ser una pantalla o una pared, de manera que la posición y el movimiento de las manos proyecta sombras que muestran figura, ya sea quietas o en movimiento.
No importa su procedencia y todas las culturas que en su momento la utilizaron, desde los primitivos escondidos en las cuevas en medio de la noche, hasta las islas con culturas y connotaciones espirituales. Las sombras han pasados las culturas y aún las vemos con un deje de diversión y sentimos un ligero calorcito en el pecho cuando vemos a alguien formar figuras.
Seguramente se nos activa un gen primitivo o recordamos a nuestros padres inventando figuras.