Con el fin de culminar su conquista, el invasor ordena secuestrar a Pepe, el hijo del jefe.
Este es trasladado a la Galia, donde el orgulloso muchacho y sus captores tropiezan con Astérix y Obélix.
A partir de ahí, todos los planes de los romanos se desbaratan.
Las aventuras del galo han vendido hasta el momento 350 millones de ejemplares en el mundo.