Casi siempre que se habla del poderío naval hispánico de los siglos XVI-XVII la conversación se centra en la Armada oceánica — «La Armada de Flandes» rescata un frente mucho menos conocido pero igual de decisivo: la escuadra que España organizó desde Dunkerque contra las Provincias Unidas.
Frente al bloqueo económico decretado contra los holandeses, la Corona legalizó el corso privado, combinando buques reales con embarcaciones de armadores particulares —muchos vascos y guipuzcoanos— bajo mando de capitanes flamencos y españoles. El libro repasa operaciones concretas, como escuadras de una veintena de navíos persiguiendo a la flota pesquera holandesa hasta las islas Shetland, y describe la base fortificada de Dunkerque-Mardyck, reforzada desde 1633 por la Real Escuadra del Norte.
Para cualquier aficionado a la historia naval española, es la lectura recomendada que ilumina la guerra silenciosa que se libró en el Mar del Norte mientras la atención seguía puesta en las flotas de Indias.